
CUBA: 71 AÑOS DE REVOLUCIÓN E INTERNACIONALISMO

El 26 de julio de 1953, un comando guerrillero asaltaba el Cuartel Moncada. Eran los tiempos de la dictadura de Batista, Cuba como patio trasero de los Estados Unidos y de la mafia. La operación desde el punto de vista militar fue un fracaso según sus propios actores, pero aun así años después en una entrevista, a mediados de los 90s, el mismo Fidel señalaría que “el éxito o el fracaso de una acción no tiene que ver con su justeza”, es decir, la esencia, el fundamento de la acción armada era de toda justicia y que si no hubiese sido ese comando guerrillero hubiese sido otro el que hubiese iniciado la lucha armada.
Los asesinatos de algunos guerrilleros sobrevivientes, las torturas vividas por ellos y un juicio político más que enmarcado en los principios elementales de cualquier proceso penal fue lo que lo caracterizó. Fidel asume la defensa política del movimiento, de la prisión política de sus compañeros y de él mismo, pero fundamentalmente la defensa política realizada por Fidel era en realidad la defensa del pueblo cubano que luchaba por su vida. “La historia me absolverá” es el nombre con el cual se conoce la defensa de Fidel y que a la vez constituye el Programa del Moncada o de los moncadistas. De ahí al exilio en México y a la vuelta en el Granma hasta el triunfo el 1º de enero del 59, la revolución cubana está plagada de enseñanzas, anécdotas y hechos de importancia que marcarían a la nueva generación de movimientos revolucionarios de la época y a muchos hasta el día de hoy.
Si bien la historia de América Latina está plagada de alzamientos e insurrecciones son sólo algunas que se pueden contar como revoluciones triunfantes como es el caso de la Revolución Mexicana, la Revolución Popular Sandinista y por cierto la Revolución Cubana (1959) que tiene como la particularidad que el mismo proceso la llevó a declarar el socialismo y el comunismo como su horizonte no así las anteriores a ella. También es la única revolución triunfante de esas características a 90 millas de los Estados Unidos. Pero quizás lo más relevante tanto del Asalto del Cuartel Moncada y del triunfo de la Revolución Cubana es que ambos hechos históricos no fueron conducidos ni impulsados por el Partido Comunista cubano (Partido Socialista Popular) que desde los textos de los clásicos de la ideología revolucionaria le asistía un rol de vanguardia del proletariado, revolucionario al cual no sólo ese partido comunista había renunciado sino también al Partido Comunista nicaragüense, que no condujo la revolución sandinista, y así casi todos los partidos comunistas latinoamericanos sumidos en el revisionismo, en el reformismo y donde el browderismo hizo escuela. El triunfo guerrillero ayudó a agudizar el debate al interior del movimiento comunista latinoamericano en relación con la importancia y validez de la lucha armada, de la guerra revolucionaria hacia la toma del poder. A la necesidad de enfrentar y derrotar al Estado capitalismo y transformar radicalmente la sociedad dejando atrás esa vieja y decadente sociedad de clases.
Pero, ¿cuál era el contexto del Asalto del Cuartel Moncada?
En 1944 se realiza la Conferencia de Bretton Woods para configurar el nuevo orden mundial imperialista y financiero. En 1943 se disuelve la Internacional Comunista. En 1945 terminaba la Segunda Guerra Interimperialista y comenzaba la Guerra Fría. Earl Browder, secretario general del Partido Comunista de EEUU impulsaba la conciliación entre capitalismo y comunismo, el colaboracionismo de clases y el entierro del rol revolucionario del partido y de la independencia de clase. Roosevelt impulsa el New Deal. Se lanza la Bomba Atómica en Hiroshima y Nagasaki por parte de los Estados Unidos. Se derrota al nazifascismo nueva expresión de la ideología burguesa dominante en ello la lucha del Ejército Rojo Soviético fue fundamental. Se crea las Naciones Unidas. Se abría una lucha de los pueblos contra los antiguos imperios europeos colonialistas. En 1948 se crea la OEA o el Ministerio de Colonias. En 1949 triunfaba la Revolución Popular China desde el campo y con la guerra popular prolongada y ese mismo año se creaba la OTAN. En 1953 fallecía José Stalin y tres años después se realizaba el XX Congreso del PCUS y se impone el revisionismo. En 1953 se firma el armisticio entre EEUU y Corea del Norte dando término a la primera fase de la guerra en la península. Fuerzas armadas revolucionarias vietnamitas vence a las fuerzas colonialistas francesas en 1954. Entre Estados Unidos a la guerra en indochina. En 1955 se realiza la conferencia de Bandung de los pueblos que habían conquistado su independencia de los imperios europeos. Se crea también el Pacto de Varsovia. En definitiva, la lucha de clases se expresaba mucho más nítidamente con todas las contradicciones propias de las sociedades de la posguerra y de las naciones emergentes que habían conquistado su independencia o de aquellas que ahora caían bajo la dominación hemisférica de los Estados Unudos.
A pesar del embargo económico iniciado en 1960 por parte de los Estados Unidos, y su endurecimiento constante donde también se ha plegado la Unión Europea y con todo lo que ello implica para la economía cubana, la revolución cubana desde sus inicios ha practicado el internacionalismo tanto mediante el envío de contingente militar a combatir en África el Apartheid y apoyar la liberación de los pueblos africanos (Angola, Mozambique, y otros), mediante el envío de profesores y médicos, también con la participación del contingente Henry Reeve “se han enviado 88 brigadas a 56 países con 13 mil 467 colaboradores, tres brigadas enfrentaron el Ébola en África occidental con 265 colaboradores y 58 brigadas enfrentaron la Covid-19 en 42 países”. También durante muchos años el pueblo cubano ha estado con los brazos abiertos para la colaboración, de muchas formas, con movimiento que luchan por la liberación o contra crueles dictaduras como fue el caso de América Latina durante las décadas pasadas. Todo ello, de una u otra forma, viene de la concepción martiniana que tuvo el Asalto del Cuartel Moncada. José Martí fue la inspiración de los moncadistas como también de los barbudos de la Sierra Maestra.
La debilidad de la Revolución Cubana
La construcción del socialismo en Cuba tuvo como principal referente el Campo Socialista y dentro del Campo Socialista diferentes formas de socialismo, incluyendo aquel construido en la URSS, con los cuales muchos pusieron en duda denunciándolos como versiones tergiversadas de socialismo, como capitalismo de estado o simplemente versiones revisionistas de socialismo, es decir, un no socialismo como a la vez la construcción del socialismo en la China de Mao. En ese contexto y siendo Cuba una isla, por lo tanto, un pueblo y nación subdesarrollada-dependiente del socialimperialismo sin duda los grados de imperfección en la construcción han sido variados, pero aun así su ejemplo internacionalista y en la conquista de los derechos básicos como la educación y la salud, en comparación con los países del continente han sido ejemplares. Pero quizás la principal debilidad de la Revolución Cubana no es solamente el estado de su economía producto del bloqueo y de otros factores internos o su dependencia económica con el ex campo socialista, sino que su principal debilidad ha sido la incapacidad de las vanguardias latinoamericanas por romper procesos revolucionarios genuinos, de avanzar en la toma del poder alejado del maquillaje del capitalismo o de encaminar esas luchas a un capitalismo de estado.
Desde el triunfo de la Revolución Cubana, 1º de enero de 1959, 65 años, no se ha producido otra revolución socialista en América Latina y eso ha hecho que Cuba, su pueblo y su clase trabajadora, haya tenido que cargar sobre sus hombros la ardua labor de mantener la bandera de la revolución, del antiimperialismo y del socialismo (como quiera que lo entiendan los cubanos) contra viento y marea como en condiciones completamente adversas. Más allá de las críticas en la conducción y construcción del socialismo cubano muy posiblemente no haya otro pueblo en esas condiciones al cual se le haya encomendado, por la historia, un rol tan importante e inmensa como esa. Quien piense que la revolución y la construcción de la sociedad socialista se puede sostener en un solo país, pequeño como Cuba, en un contexto mundial capitalista e imperialista sin que hayamos sido capaces de crear un, dos, tres y muchos Viet Nams que se encaminen al socialismo, a la superación del capitalismo y su sociedad de clases está profundamente equivocado. La continentalización e internacionalización de la revolución es cuestión esencial.
Y lo anterior, nos lleva a otro problema que tiene que ver también con el internacionalismo proletario, con la revolución proletaria mundial y con abrir todos los frentes revolucionarios posibles alrededor del mundo, ¿se puede ser antiimperialista sin ser antisocialimperialista? Todo indica que no y todo indica que el imperialismo y el socialimperialismo son dos caras de una misma moneda y quienes optan por alinearse detrás de las potencias socialimperialistas para derrocar al imperialismo sólo están cambiando un amo por otro donde los pueblos pobres del mundo seguirán igualmente saqueados, explotados y oprimidos. Esta dualidad entre Imperialismo / Socialimperialismo pareciera crucial a dilucidar por cuanto el siglo pasado hubo antiimperialistas que abrazaron la idea de la coexistencia pacífica es decir convivir en buena vecindad con el imperialismo, producir el reparto del mundo y crear las zonas de influencia para cada fuerza imperialista en lo que ellos llamaron, y llaman, multilateralismo o Nuevo Orden Mundial (Imperialista). Ese alineamiento con las fuerzas socialimperialistas, las loas a la coexistencia pacífica sin duda fue un freno considerable para la internacionalización de la revolución, para la continentalización de la guerra revolucionaria. No se quería impulsar con todas las fuerzas las luchas revolucionarias en todo el mundo por cuanto no se quería molestar al otro monstruo imperialista que desarrollaba la doctrina de seguridad nacional. Así, los procesos revolucionarios y las revoluciones triunfantes como la cubana quedaron aisladas y sin otros frentes revolucionarios que aliviaran la pesada carga sobre sus hombros. Quizás si el movimiento revolucionario internacional y/o comunista internacional hubiese tenido una voz única y compacta en combatir tanto al imperialismo como al socialimperialismo (o el revisionismo y reformismo en su interior) la historia de la humanidad hubiese sido muy diferente. Pero eso es política ficción. ¿Cuántos procesos revolucionarios fueron limitados, bajados, desactivados como consecuencia de los cálculos geoestratégico, geopolíticos del socialimperialismo? ¿Cuántos de esos procesos fueron desactivados o no apoyados como consecuencia de la coexistencia pacífica, y como consecuencia también de las fuerzas que vestidas de revolucionarias hacían todo lo posible por restaurar el capitalismo? Esos procesos revolucionarios en marcha, esos frente que se iban abriendo se daban en pueblos, naciones y con partidos dependientes del apoyo de las fuerzas socialimperialistas que nunca tuvieron una estrategia decidida de combate frontal al imperialismo. Eran procesos cuyos movimientos carecieron de la independencia necesaria y de la autonomía fundamental donde las fuerzas socialimperialistas definieron el internacionalismo proletario como la intervención directa en dichos procesos y en el sometimiento de las fuerzas revolucionarias a sus intereses estratégicos particulares. La ofensiva y defensiva de esos procesos revolucionarias al final de cuenta iba en relación directa a la estrategia mayor, geoestratégica mundial y no a la estrategia revolucionaria de ese proceso particular en marcha. ¿Por qué se desactivaron los procesos de guerra revolucionaria? ¿Por qué lo movimientos de liberación nacional que lograron conquistar la independencia en África mutaron hacia la socialdemocracia, frenaron el camino al socialismo y se asentaron en una nueva versión del capitalismo teniendo todas las posibilidades de haber superado el capitalismo y haber roto con los antiguos imperios europeos y derrotar así el neocolonialismo? La mejor solidaridad con la revolución cubana es abrir, crear uno, dos, tres muchos vietnams como decía el Che Guevara. Abrir, crear muchos frentes de guerra revolucionaria. Es continentalizar e internacionalizar la lucha revolucionaria contra el imperialismo y el capitalismo pero también contra las fuerzas revisionistas, coexistenciapacificadoras al interior.
¿Qué significa hoy el Asalto al Cuartel Moncada?
Fidel tiene razón: el éxito o el fracaso de una acción no tiene que ver con su justeza.
Eso mismo lo habrá pensado los combatientes rodriguistas que atentaron contra Pinochet o aquellos que Asaltaron Los Queñes donde cayeron Raúl Pellegrín y Cecilia Magni. Lo pensó también Miguel Enriquez en su último combate como así muchos otros que con las armas en la mano murieron en el combate y llamando a las generaciones venideras a marchar hacia adelante. Lo han pensado los pueblos en cada uno de los estallidos y revueltas populares contra gobiernos capitalistas corruptos como también aquellos que han participado en revoluciones inconclusas o simplemente traicionadas. La justeza de las luchas es algo que nadie puede negar, es un factor que se nos puede quitar. Que no importa en qué condiciones materiales estemos, con cuanta fuerza se cuente, que tan adverso se presente el presente y el futuro, la lucha hay que darla sin tregua y sin descanso. Hay darla siendo creativos, audaces, saber que se enfrenta a un enemigo poderos pero que la justicia, la razón, la verdad, la humanidad y la historia están de nuestra parte y son nuestras comandantes.
El Asalto al Cuartel Moncada
Fidel y el Asalto al Cuartel Moncada
La historia me absolverá
Fidel y el Programa del Moncada
Defensa Política de Fidel después del Asalto al Cuartel Moncada

