
CHILE. LA OLIGARQUÍA SIEMPRE ASESINA. A 100 AÑOS DE LA MATANZA DE LA CORUÑA

Es tan fuerte la imposición de la ideología dominante, de la historia oficial, de la impunidad desde los apartaros de instrucción y concientización de la clase dominante, de formateo del pensamiento y de la maquinaria para borrar la memoria histórica, obrera, campesina, mapuche y popular que gran parte de nuestra clase y de nuestro pueblo carece de esa memoria histórica asumiendo la versión histórica de quienes los explotan.
Este 5 de junio se conmemoran 100 años de la Matanza de La Coruña ocurrida bajo el gobierno del León de Tarapacá («León» por lo sanguinario) Arturo Alessandri Palma.
Según los relatos, en medio de una ola de huelgas obreras y huelga general en la Provincia de Tarapacá, norte de Chile, cuyo foco principal fue la oficina salitrera de La Coruña en la Pampa de Tamarugal.
Las condiciones infrahumanas, de explotación extrema de los obreros del salitre llevó a una ola de protestas y paros parciales por las justas demandas y en el caso de la Federación Obrera de Chile, FOCh, con la exigencia de estatizar la empresa salitrera. Una vez que se llegaron a acuerdos parciales, el intendente de Tarapacá Recadero Amengual dispuso el envío de unidades militares para ocupar lugares estratégicos y solicitando el envío de buques, al gobierno central, a Iquique e implementa una ola represiva donde toma detenidos a dirigentes de la FOCh y clausura los diarios obreros El Despertar de los Trabajadores (comunista) y El Surco (anarquista).
Desatada la indignación obrera y la huelga general, el 3 de junio se toman las instalaciones de la salitrera de La Coruña. Dirigidos por el obrero Carlos Garrido (anarquista) se toman la oficina de administración, el polvorín y la pulpería. Una vez enterado del avance de los obreros en La Coruña, se hace envío de las fuerzas militares, se inician los combates. Los obreros resisten con las armas recuperadas en la mano y las fuerzas militares responden con su superioridad bélica y el bombardeo de la salitrera con casas incluidas.
A 100 años de la Matanza de La Coruña se han sucedido muchas otros episodios en nuestra historia obrera-campesina-mapuche-popular que nos hablan de resistencias, luchas y masacres donde la última de esta ocurrió durante los cinco meses de protestas y combates llevados a cabo desde octubre del 2019 hasta febrero del 2020 a nivel nacional. Fueron los días del estallido social, de la revuelta popular y de la indignación de la clase trabajadora. Cada movimiento de resistencia aprende de los movimientos anteriores. Cada movimiento de resistencia tiene el deber de rescatar la experiencia de lucha acumulado a lo largo de la historia. Y cada uno de estos movimientos, de la mano de las futuras generaciones tiene el deber de mantener las banderas en alto, y de avanzar contra viento y marea hacia la victoria final.
En el actual contexto de la lucha de clases, del aumento exponencial de las políticas y estrategias contrainsurgentes, anti obreras, anti mapuche y anti popular debemos volver nuestra vista y memoria hacia atrás y recordar el carácter asesino de la oligarquía, de la burguesía que nada tienen de patriotas, de progresistas ni menos de revolucionarias y que estas sólo buscan la defensa de sus intereses bastardos de clase y de los intereses bastardos del imperialismo. Los movimientos clasistas, combativos y populares no tienen más que reivindicar las luchas pasadas, a nuestros héroes y heroínas y convertirlos en banderas de hoy y para mañana.

