América
El 8 de marzo, paro docente
Por el día internacional de la mujer trabajadora
La Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas (Copenhague, 1910) proclama el “Día internacional de la mujer trabajadora” como día de lucha y agitación para la conquista de sus derechos.
No es el día de todas las mujeres, sino de las que son parte de la clase obrera, que enfrenta a la clase que las explota, es decir, la burguesía.
Como plantea Clara Zetkin, impulsora de esta fecha: “Para que la mujer llegue a obtener la plena equiparación social con el hombre -de hecho y no sólo en los textos de leyes y sobre el papel- para que pueda conquistar como el hombre la libertad de movimiento y de acción para todo el género humano, existen dos condiciones indispensables: la abolición de la propiedad privada de los medios de producción y su sustitución por la propiedad social, y la inserción de la actividad de la mujer en la producción de bienes sociales dentro de un sistema en el que no existan ni la explotación ni la opresión.”.
Por eso, no se pude separar la lucha feminista de la lucha de clases.
El imperialismo y la burguesía local, por medio del Estado, sus gobiernos y de todo el régimen democrático burgués, son quienes ejercen la explotación de toda la clase obrera. El capitalismo, por su contenido machista y patriarcal, intrínsecamente conlleva una doble explotación sobre las mujeres.
Sólo para graficar con algunos ejemplos, el capitalismo y su Estado, son los responsables de que en el 2022, se cometieran alrededor de 250 femicidios; igualmente tienen responsabilidad directa que las mujeres, en promedio, cobren un 21,8 % menos que los trabajadores varones (estadísticas oficiales). Además de que un porcentaje importante deban ser sostén de hogares, entre muchas otras opresiones machistas.
En nuestro país, el ajuste lo impone el gobierno peronista del Frente de Todos que, sometido al FMI, con el acuerdo de la oposición de Cambiemos, descarga la crisis sobre la clase obrera para garantizar el pago de la deuda fraudulenta y las super ganancias de los capitalistas. Y lo hace con la complicidad de la burocracia sindical de la CGT, la CTA y la UTEP, organismos de masas que intervienen para desmovilizar y, por otro lado, para hacer campaña electoral.
En el caso de lxs docentes, el 85 % del gremio son mujeres. Y es la propia CTERA a nivel nacional, la acordó un salario a la baja. En la ciudad de Bs As, la derecha de Juntos por el Cambio, viene avanzando en una reforma educativa regresiva brutal, que ataca violentamente las condiciones laborales y salariales, pero también lo hace con el acuerdo de la UTE, que le militó el inicio de clases al candidato a presidente, Horacio Larreta, carnereando el paro de no inicio al que convocó Ademys. Es decir, la celeste en la ciudad, vienen siendo directamente responsables de la pérdida de poder adquisitivo del salario y de derechos laborales y estudiantiles. Por eso, esta dirigencia, anuncia un “paro feminista”, medida que no la militan, y que pretende separar la unidad con lxs varones, por eso omiten la lucha por las condiciones salariales y laborales. Por el contrario, impulsan una movilización al Congreso de la nación, con la denuncia al poder judicial, en defensa de Cristina Kirchner, que es parte del gobierno, que apoya al ministro de Economía y hombre de la embajada de EEUU, Sergio Massa, y que no se cansa de aclarar que defiende el capitalismo.
En este cuadro, es fundamental promover la lucha de las mujeres de forma independiente de la burocracia sindical peronista, y la lucha en unidad con toda la clase obrera y los sectores populares, en el camino de ir desarrollando la fuerza que aporte al poder popular y clasista, para construir un Estado y un gobierno de obreros y obreras, único camino para terminar con la opresión hacia las mujeres y disidencias y para construir una sociedad sin explotación ni opresión.
Desde esta concepción, llamamos a impulsar el paro del 8 de marzo y a participar de la movilización a Plaza de Mayo, por todas las reivindicaciones de las mujeres, contra el ajuste del gobierno peronista y la oposición patronal.
Colectivo Docente En Clase