CHILE: TRASLADO DEL SOLDADO DESCONOCIDO

La tradición de construir mausoleos para el “soldado desconocido” proviene de 1849 de la Primera Guerra de Schleswig, Dinamarca. Otro mausoleo también para aquel soldado se debe  a la Guerra Civil de los Estados Unidos de 1866, según lo aparecido en internet.

En el caso de lo ocurrido en Plaza Dignidad (ex Plaza Italia, Santiago), en el monumento al general Manuel Baquedano, en el mismo monumento se encontraba enterrado el “soldado desconocido” que, según se señala, habría participado en la llamada Guerra del Pacífico o mejor dicho en la Guerra del Salitre contra Perú y Bolivia.  

Efectivos militares, con todos los honores “correspondientes” y con fusiles al hombro, rodeados de la “familia militar” y grupos nacionalistas (fetiches del militarismo) realizaron la ceremonia esperada del traslado de los restos del soldado mucho tiempo después de haber retirado el monumento al general Manuel Baquedano emplazado en el mismo, lugar y sobre los restos del soldado, que durante el estallido social fue atacado por la participación que le cupo al general Baquedano tanto en la Guerra del Salitre como en la “Pacificación” de la Araucanía (Guerra de exterminio contra el Pueblo- Nación Mapuche).

https://www.emol.com/noticias/Nacional/2021/10/22/1036160/quien-era-el-soldado-desconocido.html

Como es de suponer, la historia la escribe y la imponen los vencedores, y en este caso la oligarquía / clase dominante, y con ello toda la simbología, monumentos y nombre de calles como también las tradiciones a las cuales las generaciones les deben rendir homenaje, perpetuar en la memoria oficial y respetar.

La mitología señala que el presente Ejército de Chile es el mismo, y único, de aquel que se alzó en armas en pro de la independencia de la patria lo cual es una de las tantas mentiras históricas por cuanto, el ejército ha pasado por varias mutaciones donde la primera es la traición a las fuerzas independentistas transformando ese ejército en una guardia pretoriana de la oligarquía, en una fuerza mercenaria, de la mano de Diego Portales y de los gobiernos conservadores, para de ahí en adelante afianzar su carácter de brazo armado de la burguesía hasta el día de hoy donde el movimiento militar de 1924 fuera sólo una excepción en esta larga estela de sangre de ese ejército.

Es curioso que en esta actividad, la clase política militar y su Alto Mando saquen a relucir todos los “valores patrióticos” propio de una falsa y decadente moral, en circunstancias que el Alto Mando durante la dictadura fue lo suficientemente cobarde para comparecer ante la justicia y asumir sus responsabilidades en los crímenes contra la humanidad y terrorismo de Estado, y donde Augusto Pinochet y los miembros de la Junta Militar se comportaron como verdaderos cobardes y no como se supone se debe comportar un militar en circunstancias bélicas.

También este homenaje al “soldado desconocido” se ha realizado en medio de la más profunda crisis moral del ejército sumido en múltiples casos de corrupción y desfalco que se entrelazan con redes de protección con su hermana, la clase política civil. Cabe señalar que estos casos de corrupción no son en nada nuevos sino que vienen desde tiempos antiguos con muchos otros casos pero que en su momento ellos fueron encubiertos por la Concertación, la Nueva Mayoría y por el gobierno de Piñera (1) aduciendo “razones de Estado” y bajo el argumento que “las instituciones se deben proteger”.

El Soldado

Se sabe que el inicio de la formación del ejército de “Chile” fue el reclutamiento forzado por parte de los latifundistas de los peones para la defensa de las tierras y propiedades de los “señores” y donde, como era esperable, la dirección de las huestes se encontraba al mando de dichos “señores” e hijos. De ahí en adelante, quienes ha puesto siempre el pecho a las balas han sido siempre los hijos del pueblo, del bajo pueblo, del pueblo pobre que obligados a enrolarse en los cuerpos armados han tenido que levantar armas en pro de los intereses de los señores, en contra del Pueblo-Nación Mapuche y no en pro de su propia liberación como pueblos ni como clase explotada.

Memorial del Detenido-Desaparecido

La cobardía antes señalada queda en total evidencia con la existencia del Memorial al Detenido-Desaparecido emplazado en el Cementerio General de Santiago y en numerosos memoriales a lo largo y ancho de Chile. Estos monumentos y homenajes relatan el asesinato en serie, el ensañamiento, y barbarie por las fuerzas militares contra civiles-libertarios completamente desarmados, que al igual que los anteriores asesinados y masacrados en las 25 matanzas campesinas, obreras y pobladoras cayeron en su lucha legítima por construir una sociedad igualitaria.

Para estos desaparecidos, el ejército ha sido incapaz, y sería contra su naturaleza, rendir los homenajes correspondientes por cuanto sus manos están empapadas de sangre, ni menos han tenido la valentía de entregar toda la información sobre estos y otros crímenes como tampoco han sido lo suficientemente hombres de dar de baja a quienes han sido condenados por dichos actos terroristas. Por el contrario, lo grados de complicidad, los pactos de silencio han continuado estorbando y bloqueando las ansias de justicia.

Pido Castigo, Quilapayún (musicalización de poema de Pablo Neruda, homónimo, Canto General)

Vientos del Pueblo, Víctor Jara

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